Tarima, parquet, laminado, flotante… en la calle se usan como sinónimos, y no lo son. Antes de elegir suelo para tu casa conviene tener claro qué es cada cosa, porque el precio, la sensación al pisar y cuánto te va a durar cambian bastante según lo que elijas. Te lo explicamos sin lío.
El lío de nombres, aclarado de una vez
La confusión viene de que mezclamos dos cosas distintas: el material del suelo (madera natural o un derivado) y la forma de instalarlo (flotante o pegado/clavado). "Flotante" no dice nada sobre si es madera de verdad, solo sobre cómo se coloca. Vamos por partes.
Parquet: madera natural de la buena
Cuando hablamos de parquet nos referimos a suelo de madera maciza o de gran espesor, cálido y con el carácter que solo da la madera de verdad. Su gran ventaja, y la que marca la diferencia con todo lo demás, es que se puede acuchillar (lijar a fondo) y barnizar varias veces a lo largo de su vida. Eso significa que un parquet bien cuidado puede durar generaciones, recuperando el aspecto de nuevo cada vez que lo trates. A cambio, pide algo más de mimo: cuidado con el agua y con arrastrar muebles sin protección.
Tarima flotante: una forma de instalar, no un material
Aquí está el error más común. "Flotante" no es un tipo de suelo, es un sistema de instalación: las tablas se encajan entre sí por los cantos y "flotan" sobre una base (una lámina aislante), sin clavar ni pegar directamente al suelo existente. Esto tiene dos ventajas prácticas: se instala más rápido y puede colocarse encima de un suelo antiguo sin picar. Y aquí viene lo importante: la tarima flotante puede ser de dos tipos muy distintos.
- Tarima de madera flotante: lleva una capa noble de madera real (más fina que un parquet macizo, pero madera de verdad) sobre una base técnica. Se puede lijar una o dos veces, según el grosor de esa capa.
- Tarima laminada: no lleva madera. Es la que solemos llamar simplemente suelo laminado.
Suelo laminado: el imitador resistente
El laminado no es madera: es una imagen de madera de muy alta resolución impresa sobre un soporte HDF muy resistente, con una capa superior que protege contra el roce y los golpes. Sus puntos fuertes son justo esos: aguanta muy bien el uso diario, es de los más económicos y se instala en poco tiempo. Su límite es que, al no ser madera, no se puede lijar ni regenerar: si una tabla se estropea de verdad, toca sustituirla (o cambiar el suelo si ha pasado mucho tiempo y ya no se fabrica ese modelo).
Comparativa rápida: cuál elegir según tu caso
- Salón o dormitorio, buscas inversión a largo plazo: parquet de madera maciza. Es el que más dura y el único que se puede recuperar a fondo con el tiempo.
- Quieres madera real pero con instalación rápida: tarima de madera flotante. Un punto intermedio muy razonable.
- Zona de mucho paso, niños, mascotas o presupuesto ajustado: tarima laminada de buena clase de uso (AC4/AC5). Resistencia y precio, sin sustos.
- Cocina o zonas con humedad: laminado con resistencia al agua, o parquet solo si se trata con mucho cuidado esa zona.
Lo que se nota cuando lo instala un carpintero
Sea cual sea el suelo que elijas, la instalación marca la diferencia entre un resultado que dura y uno que da problemas: dejar bien las juntas de dilatación (la madera se mueve con la humedad y la temperatura), elegir el sentido de colocación según la luz de la habitación y rematar bien los encuentros con puertas y rodapiés. Eso no lo arregla un buen material si la instalación es descuidada.
En resumen
El parquet es madera maciza que se puede recuperar lijándola; la tarima flotante es una forma de instalar que puede llevar madera real o ser laminada; el laminado es resistente, económico y rápido, pero no se lija. Te ayudamos a elegir según tu casa y tu presupuesto, y lo instalamos con los remates bien hechos, que es lo que de verdad se nota con los años.
Preguntas frecuentes
¿La tarima flotante es de madera o no?
Depende del tipo. Existe tarima de madera flotante, con una capa real de madera noble sobre un soporte técnico, y tarima laminada, que no lleva madera sino una lámina decorativa de alta resolución. "Flotante" describe cómo se instala (las piezas se encajan entre sí sin clavar ni pegar), no de qué está hecha.
¿Qué dura más, el parquet o el laminado?
El parquet de madera maciza dura más a largo plazo porque se puede lijar y barnizar varias veces, recuperando el aspecto de nuevo aunque pasen décadas. El laminado aguanta muy bien el uso diario, pero cuando se desgasta la capa superior no se puede regenerar: hay que cambiar la tabla o el suelo entero.
¿Puedo poner parquet en la cocina o el baño?
No es lo ideal. El parquet de madera natural sufre con la humedad constante. Para cocinas y baños es mejor un laminado con clase de resistencia al agua o, si quieres madera de verdad en toda la casa, tratar esas zonas con especial cuidado y buenos remates en los encuentros con agua.
¿Cuál es más económico, la tarima o el parquet?
La tarima laminada suele ser la opción más económica y rápida de instalar. La tarima de madera flotante y el parquet clásico cuestan más porque llevan madera real, pero se amortizan con los años gracias a que se pueden restaurar en vez de sustituir.
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