Tarima, parquet, laminado, flotante… se usan como sinónimos y no lo son. Antes de elegir suelo conviene saber qué es cada cosa, porque el precio y la duración cambian bastante.
Parquet: madera natural
Cuando hablamos de parquet nos referimos a suelo de madera natural. Es cálido, noble y, muy importante, se puede acuchillar y barnizar varias veces a lo largo de su vida, así que recupera el aspecto de nuevo aunque pasen años. A cambio, pide algo más de cuidado.
Tarima flotante: cómo se instala, no qué es
"Flotante" no es un material, es una forma de instalar: las tablas se encajan entre sí y "flotan" sobre una base, sin clavar ni pegar al suelo. Puede ser tarima de madera flotante (con capa noble de madera real) o laminada.
Suelo laminado: el imitador resistente
El laminado no es madera: es una foto de madera de alta calidad sobre un soporte muy resistente. Aguanta muy bien el roce y los golpes, es económico y se instala rápido. La contra: no se puede lijar, si se estropea se sustituye la tabla.
¿Cuál te conviene?
Depende del uso. En una zona de mucho paso o con niños y mascotas, el laminado de buena clase de uso da un resultado estupendo sin sustos. Si buscas calidez de madera auténtica para el salón, el parquet no tiene rival. Te ayudamos a elegir y lo instalamos con los remates bien hechos, que es lo que de verdad se nota.
¿Dudas con el suelo? Te asesoramos
En Iván Sierra Carpinteros te damos presupuesto cerrado y sin sorpresas. Cuéntanos tu caso.
Llamar — 865 44 30 74